5 trucos para dar masaje relajante como un Pro

tips para dar masajes relajantes

¿Te gustaría conocer los básicos del masaje relajante para sorprender a tu pareja? ¿O tal vez para crear una conexión más estrecha con tus hijos y aliviar las dolencias de tus familiares? Todas las razones son excelentes para interesarse en la cultura del masaje...

Tabla de Contenidos

¿Cuáles son los beneficios del masaje relajante y por qué estudiarlo?

El masaje es una técnica milenaria: eso se debe porque la mano es la primera herramienta que poseen los seres humanos para sanar. Por ejemplo, cuando recibes un golpe, el instinto es portar la mano a la zona afectada para aliviar el dolor.

El masaje relajante permite mantener la salud y el bienestar a diferentes niveles (tanto físico como emocional), en prevención de enfermedades relacionadas al estrés.

Sus principales beneficios son los siguientes:

  • Activa la circulación sanguínea (provechoso para las personas que pasan muchas horas sentadas o bien de pie y puedan tener inconvenientes leves de circulación o retención de líquidos
  • Reduce el dolor muscular
  • Reduce las hormonas del estrés y ansiedad al calmar el sistema nervioso
  • Elimina toxinas y refuerza el sistema inmunológico
  • Facilita una respiración calmada
  • Facilita el sueño
  • Aumenta la autoestima por el sentimiento de regalarse un tiempo solo para sí mismo (ventajoso para personas con depresión leve).

 

Masaje en bebés y niños:

  • Facilita la comunicación y el conocimiento de su cuerpo
  • Ayuda a crear y reforzar los vínculos afectivos positivos
  • Favorece la atención y concentración
  • Relaja tanto a padres como a hijos 

 

Cuando era niña y adolescente, mi mamá me daba a veces masajes de 15 min en la espalda, cuando me sentía triste, o para dormir tranquila antes de pasar un examen.

Y también cuando salíamos de vacaciones, nos regalábamos sesiones de masaje para desconectar del cotidiano.

Así que puedes aplicar fácilmente esta herramienta maravillosa para hacer sentir bien a los demás y reforzar los vínculos familiares.

5 trucos para dar masaje como un profesional

1. Cuida tu intensión

«Un buen masaje se da con las manos, un excelente masaje se da con el corazón.» Lisa Félicie.

Desarrollar la sensibilidad emocional permite actuar con empatía. La compasión para el otro se transmite a través del tacto, sin necesidad de hablar (energía positiva, amorosa, intención honesta y generosa).

«Lo que se hace con el corazón siempre está bien hecho.»

En el masaje relajante, la intención es más importante que la técnica. Deja de lado los bloqueos mentales del estilo «es que no sé hacer eso», «no tengo creatividad»… simplemente inténtalo, disfruta de lo que haces y confía en tu intuición. Si evitas las posturas y los estiramientos imprudentes, no tienes riesgo de lastimar a la otra persona. (Ver ritmo y presión más adelante)

Para facilitar el proceso, piensa en tu conexión espiritual con Dios o en lo que tú crees. Visualiza una imagen que te haga sentir paz interior y energía de sanación.

2. Contacto de inicio a fin

Este es el elemento técnico más valorado de todos, y te puedo decir por experiencia que gran parte de los terapeutas que se dicen profesionales no lo aplican correctamente, lo que resta mucha calidad a sus sesiones de masaje relajante.

Si te enfocas en aplicar este secreto, te garantizo un 70% de éxito en la satisfacción de tu receptor.

Se trata de conservar el contacto físico con tu paciente, desde que inicias el masaje y hasta el final. Es decir, nunca despegues las 2 manos de su cuerpo, o en el caso de requerirlo, como por ejemplo en el caso de la aplicación de aceite, considera apoyar tu antebrazo. Ya que si cortas el contacto con la persona, produce una sensación de frío y transmite al cerebro una señal de «abandono». Un abandono grabado en nuestro inconsciente, cómo cuando la mamá se despega de su bebé y el niño empieza a llorar.

Por eso es de suma importancia conservar el contacto con el paciente de inicio a fin.

3. Ritmo y presión adecuada

La particularidad del masaje relajante es su ritmo lento y fluido, como una caricia, para calmar al sistema nervioso. Si aplicas movimientos rápidos o bruscos, la persona no se sentirá en confianza, lo que alterará su estado de descanso. 

Sintoniza el ritmo de tus movimientos con el ritmo de una música relajante para evitar distraerte de tu propósito.

El masaje relajante no tiene que doler. Tampoco vamos a tronar a la persona ya que es una especialidad médica, propia de los quiroprácticos y osteópatas. 

La presión es moderada, al gusto de tu receptor. Parece evidente pero quiero aclarar que el masaje se da en los músculos (rodeando los huesos y no directamente sobre los huesos). Además, encima de la columna vertebral y los pliegues de las articulaciones son zonas contraindicadas para aplicar masaje con presión.

Si la persona siente cosquillas, entonces puedes aplicar un masaje más profundo y reducir la velocidad.

4. Evita los movimientos repetitivos

Por tan buena que sea, si repites una misma técnica de masaje durante 1 hora, se vuelve aburrida, hasta desagradable. Por el contrario, un masaje variado alivia las tensiones mentales y estimula la creatividad.

Entiendo que cuando todavía no tienes mucho conocimiento en técnicas de masaje, se puede acabar rápido la inspiración. Por eso, piensa en alternar los movimientos amplios (fricciones con toda la palma de la mano) y los movimientos más específicos (círculos con dedos pulgares).

El número de repetición aconsejado para un mismo movimiento es de 3. (Por ejemplo: 3 fricciones con palma de mano en toda la espalda, luego 3 círculos con pulgares en hombros, luego 3 círculos con puños en hombros, y de nuevo 3 fricciones con la palma en toda la espalda).

Obviamente, si la persona tiene una zona de su cuerpo muy tensa, puedes insistir más tiempo en esta área, pero también es bueno dejarle un tiempo de reposo y volver a trabajar la zona un poco más tarde, para evitar solicitar el músculo en exceso y crear una inflamación anormal y dañina.

5. Dialoga con tu paciente

Cada cuerpo tiene una sensibilidad diferente así que lo mejor es observar la reacción de tu receptor y preguntar siempre por su retroalimentación: «¿Está bien el ritmo y la presión?» «¿Te gustaría más fuerte?» «Si te sientes algún dolor o molestia, por favor avísame en todo momento…»

¿Qué material para dar masaje?

Si no planeas transformarte en experto del masaje, no tienes por qué gastar en material sofisticado.

De hecho, existen diferentes tipos de masajes, cómo el masaje relajante clásico (en cama y con aceite) o también técnicas de masaje en el piso, sin aceite (tipo shiatsu y masaje tailandés).

Para el masaje tradicional, se usa un aceite vegetal (aceite de coco, aceite de almendra, o cualquier tipo de aceite base) que además de permitir deslizar las manos, hidrata la piel. Revisa que el aceite que eliges no contenga químicos o fragancias artificiales, y que esté apto para las necesidades de tu receptor (descarta reacciones alérgicas).

Puedes dar el masaje a tu pareja, familiares o a tus hijos en una cama estándar, pero de preferencia que sea un colchón firme para cuidar la alineación de la espalda. La persona se acuesta sobre una toalla amplia para evitar manchar tus sábanas con el aceite.

Si quieres intentar en el piso, se pueden conseguir unos tapetes de yoga para el confort de tu receptor y cuidar tus rodillas como terapeuta.

En el caso que quieras invertir en una camilla de masaje para mayor comodidad, este modelo de cama de masaje plegable es más que suficiente (es el tipo de cama portátil que yo utilizo a nivel profesional para visitar a mis clientes a domicilio).

Si deseas agregar una dimensión aromática a la relajación, puedes conseguir un difusor de aceites esenciales o inciensos.

Y para transmitir música con un sonido de calidad excelente, te aconsejo las bocinas de la marca Bose. (Yo tengo el Bose micro soundlink desde hace 4 años y me ha funcionado perfecto. Su tamaño portátil lo hace un compañero ideal para el propósito de mi trabajo.)

Masaje by Lisa Félicie

Contraindicaciones

Existen casos en los que no es conveniente aplicar masaje:

→ En las lesiones localizadas, evitar dar masaje en la zona afectada. 

→ En estados de debilidad generalizada o enfermedad aguda, abstenerse de dar masaje por completo o siempre pedir la opinión del médico.

→ Embarazo (contraindicado los 3 primeros meses, y después se puede practicar con cuidado en posición lateral)

Por citar algunas situaciones específicas:

  • Lesiones en la piel o inflamación (heridas abiertas y quemaduras, etc)
  • Después de intervenciones quirúrgicas (esperar al menos de 3 a 6 meses según la gravedad y recuperación del paciente)
  • Rotura o desgarros de músculos, articulaciones, tendones y ligamentos.
  • Hongos o enfermedades infecciosas
  • En el caso de sufrir problemas de tensión arterial no controlada (hipertensión o hipotensión)
  • Venas varicosas (y problemas del corazón en general)
  • Enfermedades crónicas, enfermedades agudas o en fase evolutiva, como estados febriles, fiebre, náuseas, problemas respiratorios, etc.
  • Personas con cáncer, debido a que puede facilitar la circulación de las células malignas a otras partes del cuerpo.

Conclusión

El masaje relajante es un arte que despierta los 5 sentidos y ayuda a conocer mejor nuestro cuerpo. Es un regalo que se puede compartir en familia sin la necesidad de tener un conocimiento extenso. Atrevete a intentarlo y verás que con un poco de práctica, lograrás desarrollar tu sensibilidad e intuición, para generar emociones positivas.

La técnica no es lo más importante, lo que cuenta es la atención. Porque recibir un masaje de un ser querido alivia a veces más que el servicio de un profesional desconocido.

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